GENERAL

Madam C.J. Walker, la primera negra empresaria y millonaria en Estados Unidos

Hija de esclavos, esta mujer es la primera negra norteamericana en forjarse un camino como empresaria y lograr una empresa exitosa en la historia de Estados Unidos.

En  los campos algodoneros de Delta, en el estado norteamericano de Luisiana los padres y hermanos de Sarah Breedlove, trabajaron como esclavos. Tras la guerra de secesión en Estados Unidos y con la abolición de la esclavitud, Sarah nació como ciudadana libre el 23 de diciembre de 1867. Pero ser libre no le aseguró nunca la igualdad ni la prosperidad a nadie y mucho menos a los negros en Estados Unidos.

Sarah quedó huérfana a los siete años de edad. Su madre había muerto en 1872 y un poco después falleció el padre. La niña fue a vivir con su hermana mayor de nombre Louvenia y su esposo al pueblo de Vicksburg. Su educación se redujo a los tres meses que pasó en una primaria antes de tener que empezar a trabajar. A los catorce años Sarah se casó para salir de la casa de su hermana y tener su propia casa. Sobre el esposo de Sarah, Moses McWilliams, hay pocos datos concretos y muchas conjeturas. En 1885 nació su hija Leila. Dos años después Sarah quedó viuda, sin que realmente se conozcan las causas del deceso del marido y de quien se ha especulado por más de un historiador que murió linchado, pero no existe ninguna prueba al respecto y Sarah jamás habló sobre el asunto para admitirlo o desmentirlo.

Sarah se mudó a la ciudad de San Luis Missouri, donde se dedicó a lavar ropa para las casas ricas. En San Luis, vivían además algunos de sus hermanos mayores dedicados al negocio de la peluquería donde eventualmente Sarah trabajaba para sus hermanos. Durante los siguientes diez años Sarah trabajó y luchó por mantenerse a ella y a Leila a flote. Se casó por segunda vez esta vez el esposo resultó ser un vago que además la golpeaba. El matrimonio duró nueva años, durante esos años en San Luis, Sarah se dedicó básicamente a lavar, su constante exposición a la lejía contenida en el jabón comenzó a provocarle la caída de cabello, aunada a la poca higiene de la época dada la falta de tuberías en las casas.

Contra el daño en el cabello y la alopecia Sarah comenzó a desarrollar un producto con hierbas Joseph Walker un hombre dedicado a vender publicidad en periódicos, Sarah se casó con él y de ahí tomó el nombre que la acompaño hasta el final de sus días Madam C.J. Walker y el cual también puso a su remedio contra la pérdida de cabello; Madam C.J. Walker Wonderful Hair Grower.

Gracias también a los conocimientos de publicidad de su esposo el remedio comenzó a tener mucho éxito. Entonces los esposos Walker comenzaron una gira para promocionar el producto y crear los grupos de vendedoras que puerta a puerta vendieron el producto en todo Estados Unidos, mientras que en Denver Leila la hija de Madam C.J. Walker se quedó a cargo de recibir y enviar los pedidos a las vendedoras. En 1908, la empresaria se estableció por un  par de años en Pittsburgh donde fundo una escuela de entrenamiento para sus embellecedoras de cabello.

En 1910 volvió a cambiar de residencia y estableció las oficinas generales de su empresa, así como una fábrica y otra escuela en Indianápolis. Walker comenzó a ser una de las mujeres negras más ricas de Estados Unidos, una parte de las ganancias de la empresa, Madam C. J. Walker las dedicó a causas negras, en 1917 ella misma participó, como miembro del comité ejecutivo,  en una gran marcha del silencio que se llevó a cabo en Nueva York el 28 de julio, para protestar en contra de los linchamientos y la violencia en contra de los negros. La marcha congregó a más de ocho mil manifestantes. Madam C.J. Walker fue también mecenas de muchos artistas y escritores negros y formó parte de un grupo que se entrevistó con el presidente Woodrow Wilson para frenar al violencia de las pandillas.

Para muchos, el nombre de Madam C.J. Walker es sinónimo de la primera empresaria negra norteamericana que se hizo a ella misma, además de la primera mujer de raza negra en ser multimillonaria. La popularidad y fama de sus productos se extendió por el Caribe a países como Jamaica, Cuba y Panamá.

El 25 de mayo de 1919 Madam C. J. Walker murió víctima de complicaciones de la Hipertensión. Tenía 51 años de edad. Su hija heredó el negocio.

OTRAS COLUMNAS DE ARMANDO ENRÍQUEZ:

Raymonde de Laroche, la primera aviadora con licencia.

Isabel de Barreto, historia de una expedición fracasada.

María de Estrada, la mujer que llegó con Hernán Cortés.

Catalina de Bustamante, la primera educadora en América.

Adela Sequeyro, pionera del cine mexicano.

Ching Shih, la pirata dueña del Mar de China.

Refugio Barragán de Toscano, novelista mexicana del siglo XIX.

Leonor de Aquitania, la madre de Ricardo corazón de León.

Nellie Campobello, escritora secuestrada.

Properzia de Rossi escultora renacentista.

María del Pilar Roldan, primera medallista olímpica mexicana.

Mary Anning y los dinosaurios.

Dolores Correa y Zapata convicción por educar y formar.

Billie Holiday, una fruta maravillosa del jazz.

Eloísa, monja a la fuerza.

Matilde Landeta o la desgracia de querer dirigir cine en México.

Wu Zetian, la única emperatriz china.

María Teresa Castelló, Girasola preservando nuestra cultura.

Beatrix Potter, la vida con la naturaleza.

Angélica Morales Von Sauer, pianista mexicana.

Artemisa I de Caria, Capitana de Barcos.

Las brujas de la noche: Pilotos soviéticas de la II Guerra Mundial.

Paris Pismis, la astronomía moderna en México.

Isabel La Católica, reina de Castilla, simiente de un imperio.

Isabel dos Santos, la mujer más rica de África.

Armando Enríquez Armando Enríquez (206 Posts)

Productor de Televisión desde 1986. Estudió cine en el CCC. Ha sido colaborador de diarios como El Economista, Punto y Aparte de Xalapa, Ver. Tiene cuatro libros publicados. Síguelo en sus redes sociales.


Share
Armando Enríquez

Productor de Televisión desde 1986. Estudió cine en el CCC. Ha sido colaborador de diarios como El Economista, Punto y Aparte de Xalapa, Ver. Tiene cuatro libros publicados. Síguelo en sus redes sociales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *